La Tribuna, la novela obrera de Emilia Pardo Bazán
Uve Books incorpora a su catálogo una nueva edición de La Tribuna, una de las novelas más interesantes de Emilia Pardo Bazán y una obra fundamental para acercarse a la novela social.
Cuando se habla de Emilia Pardo Bazán, es habitual pensar en Los pazos de Ulloa, el naturalismo, la aristocracia gallega, los salones literarios y su papel dentro de un sector cultural que admiraba su talento mientras le negaba ciertos lugares por ser mujer.
Pero antes de nada vamos a ponernos en antecedentes, Pardo Bazán sitúa La Tribuna en los años de la Revolución de 1868 en España porque aquel periodo alimentó la idea de que la política podía cambiar la vida de la gente común. El desgaste del sistema, la manipulación electoral, la crisis económica y el descontento social llevaron a una oposición cada vez más organizada, que vio en el levantamiento de septiembre una oportunidad de transformación. La Constitución de 1869 amplió derechos y reconoció el sufragio universal masculino, aunque las mujeres siguieron sin poder participar en las votaciones; aun así, el ambiente revolucionario hizo circular una promesa de cambio que aparte de reflejar la realidad de la época hace que la novela funcione.
El contexto político es importante para comprender esta historia. La Tribuna ocupa un sitio muy particular dentro de su obra porque sitúa en primer plano a una mujer obrera: Amparo es uno de esos personajes que permiten adentrarse en el texto sin sentir que estamos ante un clásico distante. Pardo Bazán la construye desde la vida diaria, el trabajo y el deseo de mejorar. Lo interesante no está solo en lo que le ocurre, también en el mundo que la rodea: la fábrica, las compañeras, las ideas políticas que circulan por la calle y, sobre todo, las diferencias de clase. Uno de los grandes atractivos de La Tribuna está en la fábrica de tabacos, concretamente en la fábrica de tabacos de La Coruña. Pardo Bazán no la utiliza como un simple fondo para la historia, porque entiende que allí se organiza una parte esencial de la vida de sus personajes. La novela permite asomarse a una realidad poco habitual en la literatura española de su tiempo: la de las mujeres trabajadoras como un grupo visible y con una vida que no se limita al ámbito doméstico, que luchan por sus ideales y por mantener su trabajo y mejorar sus condiciones laborales.
